La nueva estructura de las Memorias Anuales

El pasado viernes 12 de noviembre, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) publicó la Norma de Carácter General (NCG) Nº 461, la cual viene a exigir la incorporación de temáticas de sostenibilidad y gobierno corporativo en las Memorias Anuales de las entidades supervisadas, memorias que deberán estructurarse en base a un enfoque de reporte integrado, modificando así, la NCG N° 30 y derogando la NCG N° 385.

La publicación de la NCG N° 461 viene a hacerse cargo de un aspecto que hoy en día es fundamental y que tiene que ver con cuáles son los objetivos para alcanzar un desarrollo sostenible al interior de una empresa. Si bien la CMF ya había adoptado una serie de principios, directrices y recomendaciones internacionales en sus NCG N° 385 y NCG N°386 recogiendo prácticas de gobierno corporativo e indicadores de responsabilidad social y desarrollo sostenible, esta normativa atiende a un creciente interés en los denominados factores ESG (por las siglas en inglés “Environmental, Social and Governance”), es decir, cómo las entidades impactan a su entorno y cómo los cambios en el entorno impactan a las entidades, lo cual es una clara señal de que el mercado financiero está cambiando.

Estos nuevos intereses se ven reflejados tanto en los inversionistas como en las propias empresas. Para los primeros ya que buscan invertir en empresas sostenibles y conocer información no sólo financiera de éstas, sino que también aquella ligada a las materias ESG. Y, para las empresas, porque éstas cada vez toman más conciencia sobre la importancia de crear valor a largo plazo por medio de un desarrollo sostenible, incorporando las temáticas ESG a la administración de sus negocios en materias de gobierno corporativo y en la gestión de riesgos, asumiendo la necesidad de entregar información de ESG al mercado.

Respecto al contenido de la NCG N°461, éste se enfoca en los siguientes aspectos que se deberán incorporar en las Memorias Anuales:

  • Perfil de la entidad: la misión, visión y valores, así como la información histórica de la entidad, y sus principales riesgos.
  • Gobierno Corporativo: información sobre el Directorio, Comité de Directores, ejecutivos principales, la adherencia y adopción de buenas prácticas, gestión de riesgos y la relación con los accionistas y el público general.
  • Estrategia: el establecimiento de horizontes de tiempo a corto, mediano y largo plazo, los objetivos estratégicos y planes de inversión.
  • Personas: información sobre la dotación de personal, las formalidades laborales, la brecha salarial por sexo y las diferencias salariales por categoría de funciones, el acoso laboral y sexual, los permisos de postnatal, entre otros.
  • Modelo de Negocios: la descripción de los negocios y sector industrial de la entidad, así como sus propiedades, instalaciones, subsidiarias, asociadas e inversiones en otras sociedades.
  • Gestión de Proveedores: incluyendo información sobre el pago y evaluación de los proveedores.
  • Indicadores Ambientales: Tales como el consumo de energía y agua, cumplimiento legal y normativo, indicadores de sostenibilidad por tipo de industria.

Además de lo anterior, las entidades deberán hacer referencia expresa a los estándares internacionales de reporte que hayan tomado como referencia (por ejemplo, “GRI” o “TCFD”).

Los nuevos contenidos en las Memorias Anuales vienen a modificar la gestión y administración de riesgos al interior de las empresas, estableciendo así, un ciclo que debe comenzar con la identificación de los riesgos, para luego realizar el análisis, evaluación y control de éstos, de manera que hecho lo anterior, las entidades sean capaces de adoptar un sistema que produzca y procese la información sobre los riesgos actuales y otros que pudieren ocurrir en procesos futuros. Esta gestión de riesgos, si bien viene de la mano con un proceso de transición (en términos tecnológicos, reputaciones, legislativos, entre otros), también trae nuevas oportunidades relacionadas con la eficiencia de recursos, nuevas fuentes de energía y acceso a nuevos mercados, entre otros. Lo relevante en este aspecto, es que las entidades adopten e implementen una planificación estratégica basada en la gestión de riesgos, realizando así, un examen enfocado en sus actividades, recursos, procesos presentes y futuros, de manera que ello lleve aparejado un impacto financiero positivo en nuestra sociedad.

Las entidades supervisadas deberán implementar la nueva estructura de las Memorias Anuales según el siguiente cronograma, sin perjuicio de poder hacerlo voluntariamente a partir del ejercicio correspondiente al año 2022 (que se reporta el 2023):

  • A partir del 31 de diciembre de 2022: Sociedades anónimas abiertas que superen el equivalente a 20 millones de UF (aproximadamente USD 750 millones) en activos totales consolidados calculados a la fecha de inicio del ejercicio al que se refiere la memoria.
  • A partir del 31 de diciembre de 2023: Sociedades anónimas abiertas que superen el equivalente a 1 millón de UF (aproximadamente USD 37,5 millones) en activos totales consolidados a la fecha de inicio del año al que se refiere la memoria.
  • A partir del 31 de diciembre de 2024: Sociedades anónimas especiales inscritas en el Registro de Valores, como los bancos, compañías de seguros, entidades de infraestructura y administradoras generales de fondos.

Para acceder a la norma: NCG N°461

Para acceder al resumen de la Norma, realizado por la CMF: resumen


“El presente documento no constituye asesoría legal y el estudio Guerrero Olivos no será responsable por actos u omisiones de terceros basados en la información contenida en él”.

El pasado viernes 12 de noviembre, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) publicó la Norma de Carácter General (NCG) Nº 461, la cual viene a exigir la incorporación de temáticas de sostenibilidad y gobierno corporativo en las Memorias Anuales de las entidades supervisadas, memorias que deberán estructurarse en base a un enfoque de reporte integrado, modificando así, la NCG N° 30 y derogando la NCG N° 385.

La publicación de la NCG N° 461 viene a hacerse cargo de un aspecto que hoy en día es fundamental y que tiene que ver con cuáles son los objetivos para alcanzar un desarrollo sostenible al interior de una empresa. Si bien la CMF ya había adoptado una serie de principios, directrices y recomendaciones internacionales en sus NCG N° 385 y NCG N°386 recogiendo prácticas de gobierno corporativo e indicadores de responsabilidad social y desarrollo sostenible, esta normativa atiende a un creciente interés en los denominados factores ESG (por las siglas en inglés “Environmental, Social and Governance”), es decir, cómo las entidades impactan a su entorno y cómo los cambios en el entorno impactan a las entidades, lo cual es una clara señal de que el mercado financiero está cambiando.

Estos nuevos intereses se ven reflejados tanto en los inversionistas como en las propias empresas. Para los primeros ya que buscan invertir en empresas sostenibles y conocer información no sólo financiera de éstas, sino que también aquella ligada a las materias ESG. Y, para las empresas, porque éstas cada vez toman más conciencia sobre la importancia de crear valor a largo plazo por medio de un desarrollo sostenible, incorporando las temáticas ESG a la administración de sus negocios en materias de gobierno corporativo y en la gestión de riesgos, asumiendo la necesidad de entregar información de ESG al mercado.

Respecto al contenido de la NCG N°461, éste se enfoca en los siguientes aspectos que se deberán incorporar en las Memorias Anuales:

  • Perfil de la entidad: la misión, visión y valores, así como la información histórica de la entidad, y sus principales riesgos.
  • Gobierno Corporativo: información sobre el Directorio, Comité de Directores, ejecutivos principales, la adherencia y adopción de buenas prácticas, gestión de riesgos y la relación con los accionistas y el público general.
  • Estrategia: el establecimiento de horizontes de tiempo a corto, mediano y largo plazo, los objetivos estratégicos y planes de inversión.
  • Personas: información sobre la dotación de personal, las formalidades laborales, la brecha salarial por sexo y las diferencias salariales por categoría de funciones, el acoso laboral y sexual, los permisos de postnatal, entre otros.
  • Modelo de Negocios: la descripción de los negocios y sector industrial de la entidad, así como sus propiedades, instalaciones, subsidiarias, asociadas e inversiones en otras sociedades.
  • Gestión de Proveedores: incluyendo información sobre el pago y evaluación de los proveedores.
  • Indicadores Ambientales: Tales como el consumo de energía y agua, cumplimiento legal y normativo, indicadores de sostenibilidad por tipo de industria.

Además de lo anterior, las entidades deberán hacer referencia expresa a los estándares internacionales de reporte que hayan tomado como referencia (por ejemplo, “GRI” o “TCFD”).

Los nuevos contenidos en las Memorias Anuales vienen a modificar la gestión y administración de riesgos al interior de las empresas, estableciendo así, un ciclo que debe comenzar con la identificación de los riesgos, para luego realizar el análisis, evaluación y control de éstos, de manera que hecho lo anterior, las entidades sean capaces de adoptar un sistema que produzca y procese la información sobre los riesgos actuales y otros que pudieren ocurrir en procesos futuros. Esta gestión de riesgos, si bien viene de la mano con un proceso de transición (en términos tecnológicos, reputaciones, legislativos, entre otros), también trae nuevas oportunidades relacionadas con la eficiencia de recursos, nuevas fuentes de energía y acceso a nuevos mercados, entre otros. Lo relevante en este aspecto, es que las entidades adopten e implementen una planificación estratégica basada en la gestión de riesgos, realizando así, un examen enfocado en sus actividades, recursos, procesos presentes y futuros, de manera que ello lleve aparejado un impacto financiero positivo en nuestra sociedad.

Las entidades supervisadas deberán implementar la nueva estructura de las Memorias Anuales según el siguiente cronograma, sin perjuicio de poder hacerlo voluntariamente a partir del ejercicio correspondiente al año 2022 (que se reporta el 2023):

  • A partir del 31 de diciembre de 2022: Sociedades anónimas abiertas que superen el equivalente a 20 millones de UF (aproximadamente USD 750 millones) en activos totales consolidados calculados a la fecha de inicio del ejercicio al que se refiere la memoria.
  • A partir del 31 de diciembre de 2023: Sociedades anónimas abiertas que superen el equivalente a 1 millón de UF (aproximadamente USD 37,5 millones) en activos totales consolidados a la fecha de inicio del año al que se refiere la memoria.
  • A partir del 31 de diciembre de 2024: Sociedades anónimas especiales inscritas en el Registro de Valores, como los bancos, compañías de seguros, entidades de infraestructura y administradoras generales de fondos.

Para acceder a la norma: NCG N°461

Para acceder al resumen de la Norma, realizado por la CMF: resumen


“El presente documento no constituye asesoría legal y el estudio Guerrero Olivos no será responsable por actos u omisiones de terceros basados en la información contenida en él”.

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